Cómo lograr que las cosas sucedan

El potencial del capital humano de una empresa es una de los elementos clave en el crecimiento de la misma. El capital humano dota a la compañía de creatividad, potencial y resistencia a las crisis.
Esto sucede, siempre que nuestro equipo se encuentre preparado y motivado para enfrentar las “batallas” que la vida diaria nos presenta.En un 2020 y 2021 fueron años que pusieron a prueba no solo a las empresas, también el compromiso y resiliencia de su personal. Debido a la situación que todos conocemos a nivel mundial, el camino a recorrer más seguro, es potencializar nuestro capital más valioso, nuestro personal.El carecer de personal que posea herramientas para mantenerse automotivado ante las adversidades, resulta en un desgaste constante en los directivos de la compañía, sin contar las pérdidas económicas. ¿Cuántas veces no hemos visto a un directivo o gerente inmiscuido en trivialidades? Cuando en realidad la dirección y gerencia debería poder enfocarse a la dirección, desarrollo e implementación de los planes de expansión de la compañía.Cuando las adversidades del día a día sobrepasan la capacidad de las personas para controlarlas, ellas se ven cada vez más disminuidas en su potencial. Y el trabajo deja de ser algo que disfrutar, se convierte en una trampa, en la cual vemos pasar rápidamente los años. Y se alejan más y más de los sueños y esperanzas que teníamos cuando comenzamos en nuestro primer empleo.Esto es simple de observar. Uno puede ver cómo el Dueño de una compañía es capaz de enfrentarse a los problemas diarios, como escasez de personal competitivo, conflictos internos en la empresa, falta de liquidez, ventas insuficientes, etc. Y pareciera que tiene bajo control estas situaciones. De pronto tiene una perdida muy grande en su familia, alguien cercano a él, como la madre o un hijo. Al ser esto más de lo que él puede controlar la persona sufre un cambio marcado en su forma de actuar ante la vida. Alguien que antes se enfrentaba valientemente a las adversidades, ahora carece de la iniciativa y creatividad que antes poseía.
Este ejemplo representa una situación dramática, pero recordemos que es más común de lo que pudiéramos imaginar. Y cada que un miembro de nuestro equipo tiene una “batalla” más, perdida en el día a día, ellos van disminuyendo su potencialy por ende, su capacidad de contribución a la compañía cada vez es menor.Recordemos que un equipo de trabajo es mucho más que la simple suma de integrantes. La confianza que depositamos en cada uno de los integrantes del equipo, junto con su capacidad para actuar, resultará vital para poder seguir consolidando éxitos en los años venideros.Actualmente existe capacitación que se enfoca al desarrollo del potencial humano, proveyendo herramientas que les ayudan a los participantes a mantenerse en un estado óptimo y con el potencial suficiente para lograr las metas de la compañía.Permitiendo con esto que la Dirección y la Gerencia ahora puedan enfocarse en la expansión y consolidación de ganancias.
¿Por qué no invertir en el capital más valioso de que posees la empresa? Finalmente la capacitación la deduce de impuestos, pero la falta de competitividad del personal se refleja directamente en las utilidades la empresa.

Fuente: INEDU

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